viernes, 15 de junio de 2012
Nota informativa para no informar.
Hola amiwitos, ¿qué tal? Puf, hace más de un mes que no abro esto. Algunos pensaréis que esto es una entrada nueva con algo de interés, pues no, es una nota informativa para no informar. Bueno en verdad un poco sí, os tengo un poco abandonados. Resulta que aparte de escribir e ir a Suanzes también tengo que estudiar, y he estado muy liada. Aparte de temas personales que se han estado metiendo por medio desde hace meses, pero en fin, eso es otra historia. Prometo intentar volver a actualizar esto como antes, aunque la verdad, será complicado. Me esperan meses chungos, lo que queda de Junio será Estudiar-Despedida de Otra Movida ( D U E L E )- Tren a Cádiz. Todo esto en dos días. Julio...puf, no sé. Supongo que tampoco tendré mucho tiempo por diversisímas cosas. Y Agosto...Agosto quien sabe. Llega un momento de mi vida que no sé exactamente que voy ha hacer. Estoy loca, eso sí. Solo se me ocurre ami con la edad que tengo, sola, y sin ni puta idea de inglés lanzarme a la aventura. Pero bueno, a veces hay que tener un par de huevos, aunque yo empiezo a preocuparme, joder. En Agosto, no sé cuando, parto hacía los Estados Unidos de América (he puesto el nombre corto, claramente). Mis expectativas son subirme en una mesa del comedor, empezar a cantar y que todo el mundo se sepa la canción y la coreografía del baile, liarme con el chico guapo del equipo de Baloncesto y hacer un musical con una fiesta de Primavera y un buen acompañante para el baile, por no olvidar las fiestas con ponche rosa. Pero en vista de que eso solo pasa en High School Musical, creo que me voy a tener que conformar con vivir allí un año, aprendiendo inglés, viendo más negros que en España (cuidaó), siguiendo a mis ídolos desde el otro lado del charco y escribiendo mucho. Pero mucho. En la vida la verdad, no sé muy bien a que aspiro, quien me diera llegar a ser una buena escritora y periodista, pero todo está por ver. Por ahora, solo puedo tener un blog, un proyecto de libro que ya anda en proceso acelerado y un año en EEUU aprendiendo inglés. Creo que por ahora es suficiente, después, quien sabe. Pero tengo claro lo que quiero y busco. Soy Andrea Ylodemás, voy a ser periodista y escritora, porque me da ami la gana. Una de las cosas más difíciles será no comer jamón, pero a parte de eso, mi pequeña. La voy a echar mucho, mucho de menos. Pero solo será un año. Espero que todo salga bien. Y llegar lejos, porque no. Os contaré por twitter (si es que me dejan internet) todo lo que vaya pasando, os comentaré si allí de verdad comen pastel de carne y crema de cacahuete (no me digáis que no lo habéis visto en las películas) y por supuesto, a través del blog. A cambio os pido que me digáis novedades de Anna. Dani está en Guasap, por lo que no me preocupo. Pero Anna es importante. Cualquier detalle que tenga algo que ver con ella, me contáis. Un bes...JAJAJAJAJAJNo, un abrizo a todos. Sus quiero musho wapiximos.
lunes, 7 de mayo de 2012
Sueña que no estás triste.
La joven solo pudo
respirar. Tumbada en la cama con los ojos cerrados, el corazón en
un puño y el alma
susurrando sus recuerdos. El miedo a equivocarse o a haberse
equivocado. La historia
de los temores. Tener el presentimiento
de que las cosas no irán
bien, e imaginar
modificar lo que vendrá, por la cobardía de lo malo que pueda venir.
Y solo le quedaba
soñar. Dio un par de vueltas en su
cómoda cama, intentando hacerle
un hueco a tantos
sentimientos que ni siquiera ella conocía. O no quería conocer.
Pero pensó que era
mejor así. Soñando libre. Sin un reloj que cuente las horas que
quedan. Sin un aviso
previo. Tan solo con su mente. Olvidando
los motivos de su
sufrimiento. Y siendo
un poco más feliz. Soñando que no está
triste. Con el corazón
hablando a gritos. Y
cerrándole la puerta. Porque a veces,
aunque sea en pocas
ocasiones, tanto el
corazón como la mente se equivocan, y la solución, simplemente,
está en soñar.
sábado, 31 de marzo de 2012
El tiempo espera.
A veces tienes miedo a perderlo todo, o simplemente ha hacer algo que pueda llevar a ello. O puede incluso que tú no seas el culpable de dejarlo marchas. Simplemente dejar que todo pase. Sin recuperarlo nunca. Como el tiempo. Pasamos las horas esperando que ocurra algo extraordinario, pensando las posibilidades que tenemos que aquellos siga ahí, esperándote. Y sientes ese vértigo al olvido. A pensar que no estará, o sí, pero no de la misma manera. Y puede que lo pierdas con una sonrisa o con una lágrima. Pero sigues sintiendo esa agonía que te deja atrás, como el mar. Y piensas que es una simple ola. Como un sueño, que se eleva hacía lo alto para luego romper en la orilla, sin más. Y es posible que sea así, o puede que no. Pero sigues recapacitando. E imaginas como será si desaparece, en donde sacarás las fuerzas para recuperar ese pedazo de tu alma que desaparecerá con ello. Y con recuerdos que nunca olvidarás que irán desvaneciendo. Y entonces vuelve el vértigo y el miedo a equivocarte. A esperar de nuevo al tiempo. Y cuando quieres darte cuenta, es tarde.
domingo, 25 de marzo de 2012
Hoy, sí.
Hoy te has puesto más guapa que nunca. Has mirado lo más bonito que había en tu armario, o no, quizá sea solo una simple camiseta que nunca te había gustado pero hoy, las ves bonita. Porque el día de hoy es bonito. Y porque no hacen falta más razones para ser feliz. Y vas a salir de casa y oyes su voz de fondo pidiéndote un bolígrafo. Un simple bolígrafo. Y no sabes para que lo quiere, pero tampoco te importa, porque es solo un ejemplo más de que te necesita, aun siendo solo una tontería. Pero una tontería de las bonitas. De las que cuando vayas a darle el móvil el te va a mirar con los ojos con los que te mira siempre. Y no se va a molestar en preocuparse si hoy vas más o menos maquillada, porque él, aun conociendo tus defectos, siempre te verá igual de perfecta. Y te preguntas el tiempo que has tardado en encontrar a alguien así. O en cuanto durará el ser feliz. ¿Eso se gasta? Y sabes que si, pero esperas que el fin de todo aquello tarde mucho en llegar. Lo suficiente para pensar que todavía quedan motivos para seguir adelante con él. Y sabes que este ha sido un camino difícil. Y que has luchado por llegar a la meta. Y que él estaba allí esperándote. Pero sabes que hubieras recorrido el mundo entero con tal de encontrarlo. Porque el mundo es muy pequeño cuando estas enamorado, y eso lo debes de saber tú más que nadie.
domingo, 12 de febrero de 2012
La opción de 'apagar' existe.
No entiendo estas nuevas modas de hoy en día de las cuáles sin ellas ahora mismo no podría subsistir. Sí, me refiero al maravilloso twitter y tuenti y la dependencia que tenéis todo de aquello. La diferencia entre muchos de vosotros y yo es que si yo estoy en la calle, con mis amigos, no me dedico a estar dándole a las teclas cada dos minutos, hablando con fulanito o con fulanita. Si he quedado, he quedado. No me dedico a estar enganchada a una máquina, coño. Y luego, cuando a esa gente le dices, 'anda ciérralo que estás con nosotros' te conteste, 'no, estoy hablando'. ?¿ Has quedado conmigo. Estás conmigo. Apaga tu puta blackberry y diríjeme la palabra. Luego también están los que te conocen ese mismo día y cuando llegas a casa tienes una mención/comentario 'te quiero guapa'. ¿Pero cómo que me quieres? Espera, seguro que te ha enamorado mi forma de decirte 'hola', porque no hemos hablado más. Soy muy fan de los 'te quiero' superficiales. Me resultan graciosos. Es como 'te quiero mucho, me ha encantado haber estado estos 5 segundos contigo'. Guau. Bueno, en fin, que yo también tengo un móvil con internet, pero lo llevo en el bolso. Apagad las blackberrys, los iPhone, etc cuando estéis conmigo, porque la próxima vez que me digáis que 'no lo podéis cerrar ahora', me voy sin que os deis cuenta y, ya si eso, os dejo un privado.
domingo, 29 de enero de 2012
Tengo un novio genial que no existe.
No necesito que seas moreno de ojos verdes, aunque para que me voy a engañar ami misma, si eres así, mejor. Tampoco necesito que midas 1'80 y que te las lleves a todas de calles, ni que tengas una moto con la que siempre soñé que mi novio tendría. No quiero que seas extremadamente delgado, no me importa que no estés cuadrado ni que pases dos horas diarias en el gimnasio porque vayas a pensar que de lo contrario no me gustarás. No necesito que vistas de Tommy Hilfiger ni que tengas unas Vans, a mi me gustarás con una camiseta de superhéroes del Pull y unas deportivas. No quiero que tengas dinero, al fin y al cabo con un baño, una cocina y una habitación, se vive. No necesito que vivas en Nueva York rodeado de los mejores lujos que nadie pueda imaginar. Yo, lo único que quiero, es que aparezcas. Se dice que todo el mundo tiene una especia de media naranja en alguna parte del mundo, por lo que sería conveniente que empezaras a aparecer. Por favor y gracias, querido desconocido.
sábado, 7 de enero de 2012
Dichosa bufanda gris.
Entras a la tienda y ves una bufanda. Gris. ''Como me gusta esa bufanda gris''. La admiras. Quieres que sea tuya. Miras el precio. No es cara. Bien. Y entonces empiezas a hacer el tonto, te la pones delante de la cara y haces bromas con tu amiga, quien se ríe por miedo a decirte que no tiene gracia. En realidad lo hace por cumplir. Ahora te da por mirar a través de los agujeros de la dichosa bufanda. Que absurdo es. En cada uno de esos pequeños orificios ves una cosa distinta. Una lámpara si miras hacía arriba. Una baldosa si miras hacia abajo. Y un chico si miras hacia delante. ''Que chico más guapo''. Piensas. Normal, está tremendo. Y entonces él, que ve que estás haciendo el gilipollas, y eso le llama la atención, te mira. Y se acerca y empezáis a hablar. Y compráis la bufanda juntos, mientras le explicas lo mucho que te gusta. Tu amiga te dice que se marcha a casa. Ella se va sin nada y tu con una bufanda gris y buen partido. Y te da el teléfono y te invita a salir. Y pasáis una buena tarde juntos. Y esa noche también sales, con él. Y con tu bufanda.Y bebes y fumas. Y sabe dios que más hiciste...bueno, en realidad si lo sabes. Pero te cuesta entrar en razón. ''Creo que me he enamorado''. Y él te llama al día siguiente. Y al siguiente. Y al siguiente. Y termináis más que juntos. Y al final él te quiere. Y te das cuenta de que tú a él también. Y al paso de los años él te dice lo bonita que era aquella bufanda que compraste cuando os conocisteis y lo tonta que parecías con ella en la tienda haciendo bromas con tu amiga. Y la conclusión que sacas de aquello es que fuiste a comprar de lo aburrida que estabas, que entraste en mil tiendas y nada te gustaba, que diste con una bonita bufanda, que a través de los agujeros de esta miraste, y dio la casualidad de que de toda las personas de la tienda el agujero coincidió con su cara. Que él te miró de lo patética que eras y que terminasteis con un final feliz, por el momento. No os digo que una bufanda gris os vaya a encontrar el amor de vuestras vidas. Ni que el chico más guapo del mundo os vaya a esperar en la puerta de la tienda con un ramo de rosas y cuatro mariachis cantando. Solo digo, que a veces, pasa.
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